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El nacimiento del lenguaje
Hasta ahora los científicos nunca habían podido determinar si el balbuceo
de los bebes es fundamentalmente lingüístico o simplemente una actividad
de ejercicio motor. Sin embargo, según un equipo de investigadores de
Dartmouth, Estados Unidos, existe una relación sólida entre el balbuceo y
los centros de procesamiento del lenguaje del cerebro.
Un trabajo que se publica en la última edición de Science, realizado por
la doctora Laura Ann Petitto, profesora del Departamento de Ciencias del
Cerebro de Dartmouth, y Siobhan Holowka, de la Universidad McGill, de
Montreal, Quebec, muestra que los bebes balbucean abriendo más el lado
derecho de la boca, lo que indica actividad en el hemisferio izquierdo,
donde se encuentran los centros de procesamiento del lenguaje. Los
investigadores afirman que "es la primera vez que se demuestra una
especialización cerebral del hemisferio izquierdo en la producción de
lenguaje de los bebes, tal como ocurre en los adultos. Esto sugiere que el
cerebro se especializa en las funciones del lenguaje a muy temprana edad".
Asimetría derecha de la boca es la frase utilizada para describir el hecho
de que el lado derecho de la boca se abre un poco más que el izquierdo al
hablar. El cerebro realiza una corrección de esta disparidad, de modo que
nos es virtualmente imperceptible. Los científicos estudiaron la asimetría
derecha de la boca en adultos para detectar daño cerebral después de
ataques cerebrovasculares. Estos estudios arrojaron un índice de
lateralidad , que es una medida de la asimetría. Holowka y Petitto son los
primeros en aplicarlo al estudio del lenguaje en los bebes.
"Estábamos tratando de encontrar una manera de estudiar el desarrollo del
lenguaje en los bebes, pero necesitábamos una técnica que no fuera
invasiva o molesta -explicó Petitto-. El índice de lateralidad fue la
respuesta."
Los científicos estudiaron videos de diez bebes de entre cinco y doce
meses, cinco que estaban aprendiendo inglés y cinco, francés. Luego, dos
codificadores independientes que no conocían cuál era el objetivo del
trabajo asignaron un puntaje a pasajes seleccionados al azar utilizando el
índice de lateralidad. "Encontramos que todos tenían asimetría derecha
cuando balbuceaban, cuando no balbuceaban no tenían asimetría y tenían
asimetría izquierda cuando sonreían", afirmó Petitto.
Ahora están viendo si este método puede utilizarse para determinar si hay
problemas de desarrollo lingüístico incluso antes de que un bebe pueda
decir su primera palabra.
http://www.lanacion.com.ar/02/09/02/sl_427698.asp
LA NACION | 02/09/2002 | Página 10 | Ciencia/Salud
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