Técnicas de estudio, concentración, memoria, comprensión, y desarrollo de habilidades mentales

Enseñanza de Técnicas para el Estudio y Desarrollo de Habilidades Mentales

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Ejercicios de entrenamiento mental

 

 

 

 

Sesiones de estudio y repasos

 

Las sesiones de estudio que duran horas deberíamos desecharlas. Antes de un examen suelen ocuparse más de 8 horas seguidas en el estudio y eso no es tan productivo como trabajar con los materiales en ciclos de 20' a 30' como máximo; dejando un espacio de 5' a 15' como descanso entre ciclos. De esa manera recuperamos la capacidad para prestar atención y asentamos mejor la información. Además, podemos trabajar tantos ciclos como queramos y no sentiremos tanto cansancio.

Repasos:
Saber cómo repasar lo estudiado sirve para asimilar la información de manera tal que esté disponible toda vez que desees utilizarla. Para repasar deberás seguir esta rutina:

Primer repaso: A los 10' o 15' de haber trabajado con los materiales.

Segundo repaso: Antes de que transcurran 8 horas.

Tercer repaso: Antes de que transcurran 24 horas.

Cuarto repaso: Antes de que transcurran 72 horas.

Quinto repaso: Antes de que transcurra una semana (opcional).

Sexto repaso: Antes de que transcurra un mes (opcional).

Séptimo repaso: Antes de que transcurra un trimestre (opcional)

De todos estos repasos, los fundamentales son los primeros.

 

 

Patricio J. Vargas Gil

 

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La imagen es la clave del recuerdo

 

No se requiere ser pintor o frecuentador de las artes plásticas. Todos tenemos esta propensión biológica. Las imágenes nos llaman y nos seducen, luego es lógico que sean recordadas mejor que las palabras, los sonidos o los olores. El truco, en lo que se refiere al estudio, es traducir los conceptos abstractos a imágenes. Algunos lo hacen con facilidad, a otros les cuesta horrores. Pero en todos se puede incrementar esta facultad natural.
Acostúmbrate a usar esquemas (palabras unidas con flechas). Acostúmbrate a imaginar situaciones donde se aplican los conceptos que aprendes. Imagina que eres un director de cine y que tienes que dar forma visual a lo que lees o piensas. El esfuerzo deliberado en este sentido se verá recompensando por recuerdos más fiables (aquellos que nos salvan a la hora de un examen, o de una pregunta comprometida).

 

 

Patricio J. Vargas Gil
 

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Captación casual y captación intencional en el trabajo mental

 

Sólo hay que hacer una analogía con nuestra primera visita a un lugar.

En general, observamos una cierta cantidad de detalles; según la actividad, nuestro estado anímico y nuestro punto de vista. No estamos particularmente interesados en regular el nivel de captación que alcanzamos: Aceptamos el que aplicamos habitualmente.

Si se tratara de nuestra casa, estaríamos más conscientes del lugar pues tenemos una sintonía mucho mayor. Sin embargo, aun en nuestro propio hogar, eventualmente podemos darnos cuenta de algo que nunca antes habíamos observado intencionalmente: una mancha, una gotera, algo mal ubicado por años, etc.

Al procesar textos o una clase, ocurre exactamente eso, eventualmente captamos algo que no habíamos observado bien antes. Captamos según sea el contenido, estado de ánimo y punto de vista.

Si no aplicamos una intención especial para captar es probable que captemos poco y nada. Es como ver el planteo de una operación matemática frente a nuestros ojos:

3/4² . (247/3)³ = ?

Sin la intención de captar el problema y la forma de resolverlo, no podremos resolverlo.

Al principio, captar es una cuestión de interés y actitud; luego, es una cuestión de capacidad y conocimientos; por último, será una cuestión de estrategias e instrumentos.

Si nuestros conocimientos y habilidades no son suficientes perdemos interés y actitud.

La influencia de las estrategias y los instrumentos adecuados significa un complemento que podría ser decisivo, tanto si contamos con un buen estímulo inicial como si este fuera pobre. Dado que facilitan la interacción de nuestros conocimientos y capacidades con la información nueva, podemos considerarlos como generadores de mejor actitud y mayor interés.

 

 

Patricio J. Vargas Gil
 

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Atención a la atención

En general no estamos atentos. Excepto que un perro nos muestre los dientes y nos gruña terroríficamente, no solemos atender con los cinco sentidos. Pero lo peor es que no nos damos cuenta; nuestra "desatención" nos pasa desapercibida. Por lo tanto alguien debería gritarnos cada pocos minutos ¡Atención a la Atención!  

La deficiencia en la atención tiene consecuencias: nuestros recuerdos son débiles y caprichosos. La memoria no nos ayuda porque ni siquiera creamos circuitos neuronales suficientemente fuertes y estables. Todo ello tiene un remedio, tan sencillo como difícil: prestar atención con todos los sentidos.

 

 

Patricio J. Vargas Gil

 

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Escribir para pensar mejor

 

Si alguien quiere aprender... hay que escribir. Cuando se realiza la operación tan sencilla como poco practicada de volcar al papel nuestro pensamiento, algo sucede. Uno se permite decir muchas tonterías cuando habla; al leerlas generalmente "saltan" a la vista.
Al hablar, las frases quedan inconclusas y el interlocutor también entiende. Al escribir tenemos que terminar lo dicho; no valen gestos que ilustran mejor que mil palabras. Hay que ajustarse a una disciplina: poner una palabra detrás de la otra.

Una sugerencia: lleven un diario. Un cuaderno anónimo donde puedan escribir los diversos sucesos de la vida cotidiana. No se trata de hacer literatura. Escribir sencillo para pensar con claridad.

Escribir es "regar" la planta del pensamiento reflexivo. Una herramienta esencial, si se desea "aprender" toda la vida.

 

 

Patricio J. Vargas Gil
 

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Evitar la escucha pasiva

 

Los oídos son importantes pero, en general, no sabemos escuchar bien. Pasamos mucho tiempo escuchando a profesores, conferenciantes, la televisión, la radio y otros aparatos electrónicos.

 

Todo esto nos ha acostumbrado a tener una actitud pasiva hacia la información sonora y verbal proveniente de estas fuentes. Y sin intercambio no hay verdadera comunicación.


Mantener intercambio verbal con el expositor es similar a mantener el ritmo ideal en una lectura, con sus pausas, retrocesos y avances.

 

Para comprender mejor la información sonora y verbal es bueno interrumpir al expositor para hacerle preguntas o hasta para discutir con él un punto determinado.


El intercambio verbal, si es activo, es un medio magnífico para transmitir ideas y agudizar la mente ejerciendo el control de la atención.


En nuestros intercambios verbales cotidianos no faltarán las oportunidades de hacerlos más ricos y activos en vez de más pasivos y aburridos.

 

 

Patricio J. Vargas Gil

 

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Beneficios de la música

 

Es sabido que la música es un medio para mejorar y mantener las funciones cerebrales pues beneficia la concentración mental, la memoria y el desarrollo visual y auditivo; produce además un profundo efecto sobre el estado de ánimo.

Te proponemos el siguiente ejercicio:
Revisa tus CDs o casetes y elige un tema de ritmo rápido y otro lento.
Analiza ahora tu estado de ánimo ¿ Estás agitado o nervioso? Comienza escuchando la música rápida y gradualmente pasa hasta elegir otra mas lenta, serena y apacible.
¿Estás deprimido o desganado? Comienza con una música lenta y avanza hacia una más ligera y alegre.
Te sorprenderás al comprobar como se modifica tu humor.

 

 

Patricio J. Vargas Gil
 

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Última modificación de la página: 27/11/2009

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